RABIA
25.03.2017

¿Qué
es la rabia?
Es una enfermedad infecciosa producida por un virus y que afecta tanto a los
perros como a los gatos, pero que también se transmite a otros animales como vacas, ovejas, cabras, cerdos y caballos y a muchas especies
silvestres.
¿Puede
contagiarse a las personas?
Sí, la rabia es considerada una zoonosis ya que puede transmitirse de los
animales, fundamentalmente el perro, al hombre. Se calcula que cada año esta
enfermedad causa la muerte de más de 40 mil seres humanos en todo el mundo,
mientras que unas 10 millones de personas reciben tratamiento médico luego de
tener contacto con animales sospechosos de poseer el virus rábico
¿Cómo
se produce el contagio?
En el hombre, la principal forma de contagio es a partir del contacto con la
saliva de un perro o gato infectado. Cuando el virus de la rabia llega a su
máxima concentración en la sangre de estas mascotas (pocos días antes de su
muerte) invade las glándulas salivales y por lo tanto su saliva se transforma
en la fuente de infección de la enfermedad hacia otros animales o eventualmente
las personas.
¿Cómo reconozco
si un perro o gato esta rabioso?
Tanto en los perros como en los gatos la rabia se
puede manifestar de dos formas diferentes: una furiosa, o clásica, y otra muda
o paralítica. La primera comienza con modificaciones en la conducta del animal
infectado, con ladridos roncos (en el caso del perro), mirada desencajada con
pupilas dilatadas, pelos erizados en la zona del lomo, excitación y en particular
se observa una agresividad marcada. El animal ataca y muerde todo lo que se
mueve a su alrededor. Tiende a deambular y escapa del lugar donde vive
desplazándose con una marcha incoordinada. Presenta dificultad para tragar su
saliva, la que adquiere un aspecto espumoso, se acumula en la boca y escurre de
la misma ("babea"). A medida que avanzan los daños cerebrales la mascota
acentúa la incoordinación en su marcha, con caídas reiteradas y finalmente
parálisis y muerte. Esta es la forma más frecuente de presentación de la rabia
en los gatos donde también se observa un aumento de su agresividad, pudiendo
causar graves daños a las personas por mordeduras y/o arañazos.
En la forma paralítica o muda de la rabia, el
perro comienza con alteraciones de su comportamiento normal pero en este caso
suele mantenerse quieto, retraído y echado en un lugar oscuro y apartado, no
ladran, tienen el pelo erizado, los ojos con las pupilas dilatadas y desviados
de sus ejes normales ("bizcos" hacia fuera) lo que le da una mirada obnubilada
característica. Presenta parálisis de los músculos de la faringe y de los
masticadores lo que le produce la caída de la mandíbula. Como su boca queda abierta
en forma permanente la saliva le escurre por las comisuras y la lengua queda
afuera. A veces el animal puede manifestar una especie de ahogo que lleva a su
dueño a creer que se atragantó con un cuerpo extraño y le mete la mano en la
boca intentando socorrerlo. Esta acción lo expone seriamente al contagio de la
enfermedad. Al progresar la parálisis, el perro queda postrado y finalmente
muere.
Tanto la rabia paralítica como la muda son
igualmente peligrosas para el hombre. En ambos casos todos los síntomas del
cuadro de la enfermedad, desde el comienzo hasta la muerte del animal, duran
entre 3 a 5 días.
¿El
contagio ocurre sólo a través de la mordedura de un perro/gato rabioso ?
No, esta enfermedad también puede transmitirse por arañazos, en particular en
el caso de gatos rabiosos. Otra forma potencial de contagio es a partir del
contacto directo de la saliva de un animal rabioso con cualquier herida en la
piel de una persona, lo que permite la penetración del virus (si la piel está
sana no puede ingresar).
¿Toda
mordedura tiene el mismo riesgo?
No. La zona del cuerpo mordida tiene mucha importancia desde el punto de vista
del tratamiento de la persona afectada ya que condiciona el tiempo que tardará
el virus en llegar a su cerebro y, por lo tanto, limita el plazo disponible
para tomar acciones que salven su vida. La situación es crítica si la mordedura
se produce en el cuello o la cara, como lamentablemente sucede en la mayoría de
las veces cuando un perro ataca a un niño ya que estas partes están casi a la
misma altura de la boca del animal.
¿Cómo
se debe actuar ante la mordedura de un perro o de un gato?
Limpieza de la herida
En primer lugar hay que realizar la limpieza de la herida inmediatamente. Para
eso se debe lavar en forma intensa la zona afectada con agua y jabón o
detergente (pero nunca juntos) durante 15 minutos y enjuagar al "chorro" de la
canilla hasta eliminar el resto del jabón. Este tratamiento local reduce la
cantidad de virus rábico en la herida. Luego debe concurrir a un centro médico
para realizar un tratamiento más profundo.
LA ENFERMEDAD ES 100% PREVENIBLE MEDIANTE LA VACUNACIÓN ANTIRRÁBICA QUE, EN PERROS Y GATOS, SE REALIZA ANUALMENTE.
Consultá con el Veterinario sobre el Plan de Vacunación para tu mascota.
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